Detección de fugas de agua
Si no se sabe por dónde entra el agua. Localización por sectores con informe fotográfico del origen encontrado.
diagnóstico de fugas en cubiertaUna superficie plana no tiene pendiente que la salve. Lo único que la mantiene seca es una capa continua y bien rematada en los bordes. Trabajamos terrazas, azoteas, cubiertas planas y fachadas con lámina asfáltica, PVC, caucho y poliurea.
En un tejado inclinado la pendiente hace medio trabajo. El agua cae, corre y se va, y si una pieza falla el resto sigue funcionando. En una superficie plana no hay nada de eso. El agua se queda encima el tiempo que tarde en encontrar el sumidero, y basta un centímetro de solape mal ejecutado para que el conjunto entero deje de servir.
Por eso una impermeabilización no admite parches indefinidos. Se puede reparar un punto concreto cuando el resto de la capa está sana y es reciente, pero cuando la lámina ha perdido elasticidad en general, cada reparación aguanta menos que la anterior y acaba saliendo más cara que haberla renovado.
Lo que hacemos, como especialistas en cubiertas de Vila-seca, es una obra planificada. Se comprueba el estado de la base, se decide si la capa vieja se retira o se puede solapar encima, se corrigen las pendientes si el agua se queda embalsada y se ejecuta el sistema completo con todos los remates. En Vila-seca esto se hace mucho en La Pineda y en los bloques con azotea grande, donde el sol y el salitre castigan mucho más que en el interior.
Es el caso más delicado porque hay que impermeabilizar y encima hay que poder pisar. La capa va bajo el pavimento, protegida por una capa separadora, y cualquier fallo se descubre cuando el vecino de abajo ve una mancha. Cuando eso ya ha ocurrido, lo primero es parar la gotera antes de sellar nada.
Se levanta el pavimento existente, se sanea la base, se colocan las medias cañas en el perímetro y se sube la lámina por el murete lo suficiente. Ese detalle del perímetro es donde falla la mayoría de las terrazas que revisamos.
Una azotea de bloque tiene metros, tiene instalaciones encima y tiene un calendario que respetar. Casetones de ascensor, aire acondicionado, antenas y placas complican el trabajo porque cada elemento apoyado es un punto que hay que rematar aparte.
Trabajamos por fases cuando el edificio no puede tenerlo todo levantado a la vez, y fuera de temporada alta cuando se trata de apartamentos turísticos que no pueden parar en verano. El presupuesto se entrega con el desglose que necesita el administrador para llevarlo a junta, con informe fotográfico del estado de partida.
La lámina en medio de la superficie casi nunca es el problema. El problema está en los bordes y en los agujeros. El sumidero mal rematado, la cazoleta a distinto nivel que el suelo, el petril sin coronación, la junta de dilatación sin resolver, el paso de un tubo sin sellar.
Cada uno de esos puntos lleva su pieza específica y su solape. Es donde se distingue una impermeabilización que dura veinte años de una que empieza a dar guerra al tercero.
No hay un sistema mejor que los demás, hay uno adecuado para cada superficie. La lámina asfáltica sigue siendo la solución más habitual y la más económica en superficie grande, y va bajo pavimento o autoprotegida con acabado mineral.
La lámina de PVC y el caucho EPDM se comportan muy bien en azoteas expuestas porque encajan mejor el movimiento y la radiación. La poliurea y los sistemas líquidos forman una capa continua sin juntas, que es lo que interesa cuando la superficie tiene muchos elementos y muchos encuentros, aunque exigen más preparación de la base.
No toda el agua entra por arriba. Una fachada porosa o con fisuras absorbe la lluvia batiente, y en la costa esa lluvia llega con viento y en horizontal. Se nota porque la pared se oscurece entera cuando llueve y tarda días en secar.
Se trata con hidrofugante transpirable, que impide que el agua entre pero deja salir el vapor. Sellar una fachada con un producto que no transpira empeora el problema, porque el muro deja de evaporar y la humedad se queda dentro. Si el muro ya está afectado, antes hay que tratar la humedad que ya tiene el muro.
En el entorno industrial la cubierta suele ser de chapa, panel sándwich o fibrocemento, y las filtraciones aparecen por los tornillos, los solapes y los lucernarios. Se puede impermeabilizar sobre el soporte existente con sistemas líquidos, sin desmontar la cubierta y sin parar la actividad de dentro. Cuando el soporte ya no da más de sí, lo que procede es una reforma de tejados en Vila-seca.
La pregunta que más nos hacen antes de impermeabilizar una terraza es cuál es el mejor material. No hay uno mejor: hay uno adecuado para cada base, cada exposición y cada uso. Esta tabla resume cómo se comporta cada sistema en una cubierta plana de esta zona, con sol directo y salitre.
| Sistema | Dónde encaja | A favor | En contra |
|---|---|---|---|
| Tela asfáltica | Azoteas grandes y terrazas bajo pavimento | La más económica en superficie grande y muy probada | Se degrada si queda expuesta al sol sin autoprotección |
| Lámina de PVC | Azoteas vistas y cubiertas de nave | Aguanta bien la radiación y el movimiento | Las uniones exigen soldadura hecha por alguien que sepa |
| Caucho EPDM | Superficies con dilatación fuerte | Muy elástico y de vida larga en ambiente marino | Coste inicial mayor y necesita base bien preparada |
| Poliuretano proyectado | Cubiertas donde además interesa aislar | Impermeabiliza y aísla en una sola aplicación | Necesita protección superficial: el sol lo degrada |
| Poliurea y líquidos | Superficies con muchos encuentros y apoyos | Capa continua sin juntas, el punto débil desaparece | Muy exigente con la limpieza y el estado de la base |
Antes de impermeabilizar una terraza se mira qué hay debajo, porque una base disgregada descarta de entrada los sistemas líquidos. Después, si la superficie se pisa o no: al impermeabilizar una terraza transitable la capa va protegida y eso amplía las opciones. Y por último la exposición: en una azotea a pleno sol de La Pineda se descarta cualquier solución que no aguante radiación durante años.
Lo que no hacemos es aplicar siempre el mismo material. Es cómodo para quien ejecuta y es la razón por la que muchas cubiertas planas vuelven a filtrar al tercer año.
Se decide en la visita según base, exposición y uso. No aplicamos el mismo material a todo porque sea el que tenemos en el almacén.
Sumideros, petriles, juntas y pasos de instalación van incluidos. Es donde se filtra casi todo lo que falla, y es lo que otros dejan fuera.
El edificio no se queda con toda la azotea abierta. Se sectoriza y se ejecuta por partes, y fuera de temporada alta si hace falta.
Si el agua se queda embalsada, se corrige la caída antes de impermeabilizar. Sellar sobre un charco es aplazar el problema.
Se mide la superficie, se revisan pendientes, sumideros y remates, y se comprueba qué hay bajo la capa actual.
Se propone el sistema según exposición y uso, con las ventajas y los inconvenientes de cada opción explicados.
Recibes desglose de superficie, remates, retirada del material viejo y plazo. En comunidades, con el formato que pide el administrador.
Se prepara la base, se ejecutan los remates perimetrales y se aplica la capa completa. Por fases si el edificio lo necesita.
Se comprueba la evacuación, se retira el escombro y se entregan las fotos y la garantía por escrito.
Se presupuesta por metro cuadrado, pero el metro cuadrado no lo explica todo. Una azotea despejada y una con seis casetones y doce apoyos de aire acondicionado tienen la misma superficie y no cuestan lo mismo.
| Trabajo | Nivel | Qué influye |
|---|---|---|
| Refuerzo de un punto concreto | Económico | Tamaño de la zona y compatibilidad con la capa existente |
| Impermeabilización de azotea no transitable | Moderado | Metros, sistema elegido y número de elementos a rematar |
| Impermeabilización de fachada | Moderado | Superficie, altura y estado del revestimiento |
| Terraza transitable con pavimento nuevo | Premium | Retirada del suelo, formación de pendientes y solado final |
| Cubierta de nave o gran superficie | Premium | Metros, tipo de soporte y accesos |
El presupuesto es gratuito y se entrega por partidas, para que veas qué corresponde a superficie y qué a remates.
Un sistema bien ejecutado y bien rematado aguanta entre quince y veinticinco años según el material y la exposición. Lo que acorta ese plazo casi nunca es la lámina en sí, sino los remates mal hechos y los sumideros que nadie limpia. Una azotea en primera línea, con sol directo todo el año y salitre, envejece bastante más rápido que una protegida.
En una terraza transitable, casi siempre sí, porque la capa impermeable va debajo y no se puede sustituir sin acceder a ella. Existen sistemas líquidos que se aplican sobre la baldosa existente y evitan el levantado, pero exigen que el soporte esté firme y bien adherido. Lo valoramos en la visita y te decimos si en tu caso es viable o solo aplazaría el trabajo.
Durante la ejecución no, por seguridad y porque el material necesita sus tiempos. Una terraza de vivienda normal suele estar entre tres días y una semana según superficie y sistema. En comunidades trabajamos sectorizando, de forma que solo queda inutilizada la zona en obra y el resto sigue en uso.
En ambiente marino con sol directo funcionan especialmente bien el PVC y el caucho EPDM, porque encajan la dilatación y resisten la radiación sin volverse quebradizos. La lámina asfáltica también sirve, siempre que vaya autoprotegida o bajo pavimento y no quede expuesta al sol desnuda. La decisión final depende de la base y del uso que tenga la superficie.
Se trabaja todo el año, pero no bajo lluvia ni con la superficie húmeda, porque ningún sistema adhiere bien sobre mojado. El invierno es buena época aquí para las comunidades y los apartamentos turísticos, precisamente porque el edificio está vacío y no se interfiere con la temporada.
Sí. Lo entregamos desglosado por partidas, con la superficie medida, los remates detallados, el plazo de ejecución y el informe fotográfico del estado actual de la azotea. Es el formato que pide un administrador para poder someterlo a votación, y también facilita comparar con otras ofertas en igualdad de condiciones.
Medimos, revisamos la base y te decimos qué sistema conviene. Presupuesto por partidas y sin compromiso.
Escríbenos o llama directamente. La visita y el presupuesto son gratuitos, y si hay agua entrando salimos el mismo día.
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